No, planificar tu novela NO mata tu creatividad

La planificación y la creatividad no están reñidas

En esto de escribir una novela llega un momento en el que nos topamos con un punto clave: la trama. Ya hemos hablado de esas dos tribus literarias que quedan los fines de semana para ir de reyerta, los planificadores contra los improvisadores, pero la realidad es que la mayoría de los escritores se quedan en un punto intermedio, aunque sí es cierto que los planificadores están en franca mayoría.

Y es que tomarte un tiempo para planificar tu novela puede ahorrarte mucho tiempo y trabajo.

¿Por qué debo planificar?

Evidentemente, nadie te obliga a planificar tu historia. De hecho, estoy realmente interesada en leer a escritores que no planifican nada y se lanzan a escribir con lo puesto. De verdad, si escribes así me interesa MUCHO leer tus opiniones. Escríbeme, porfi, porfi, porfi.

La realidad es que la mayoría de escritores se toman un tiempo en planificar su novela, pero eso no significa que borren todo rastro de creatividad al escribir, ni mucho menos. De hecho, la mayoría de comentarios que me dejaban el otro día en twitter hablaban precisamente de eso, de cómo suelen tener clara la historia (más o menos) pero que los personajes se van de las manos.

Si sientes que tus personajes se ríen de ti y hacen lo que les da la gana no te preocupes, es lo normal. Lo veremos más a fondo cuando nos centremos en la creación de personajes pero lo lógico es que los personajes crezcan y con ellos sus motivaciones, manías y formas de ser.

Poner por escrito la trama de tu historia se parece mucho a dibujar un mapa, y ya solo depende de ti lo detallado que este sea. Puedes dejar por escrito cada paso que debes dar o también puedes consignar los hitos más importantes, dejándote vía libre para llegar hasta ellos. Hay escritores para todo y mucho me temo que solo se consigue llegar a lo que le resulta más útil a cada uno a base de prueba y error.

Desde mi experiencia personal, os aseguro que planificar me ahorra mucho trabajo posterior. No sólo me da una visión general de la novela (cosa que para mí es muy importante), también me ayuda a detectar problemas de cohesión, ideas que no van a ningún sitio y, sobre todo, trabajar la anticipación. Con esto de la anticipación me refiero a ir dando ligeras pistas al lector de por donde van a ir los tiros, algo que es mucho más fácil de controlar si se hace desde el principio que intentar añadirlo a posteriori. En novelas de misterio e intriga y en historias que funcionan a varios tiempos me parece algo imprescindible, la verdad.

Ahora bien, ¿cuales son los pasos imprescindibles para planificar tu historia?

El tres es un número mágico

En el último artículo os dejé como deberes resumir toda vuestra historia en un máximo de dos páginas. Imagino que no te ha resultado muy fácil, y es que ponerlo por escrito nos hace darnos cuenta de todas las pegas que tiene nuestra historia. Agujeros en la trama, situaciones a las que llegan los personajes sin que sepamos muy bien cómo y una cantidad de relleno que ríete tú de los pollos de Navidad. Para algunos dos páginas se os habrán quedado cortas, para otros os habrá costado llegar a completarlas.

No pasa nada. Esta es la primera toma de contacto con la trama completa de tu historia y te va a servir para tener una primera visión global de tu historia. A partir de aquí podemos empezar a trabajar, yendo de lo general a lo particular.

En general, antes de sentarte a escribir debes tener claro tres puntos básicos:

1. De qué va la historia (trama). Está bien que quieras ser el primer sorprendido en ver cómo evoluciona tu novela, no debes descartar el elemento sorpresa, pero creo que en esta ocasión sería bueno que prepararas un timeline, aunque sea corto, con los puntos más importantes de tu historia. Luego volveremos sobre esto, no os preocupéis.

2. Quién está en tu historia (protagonistas). Igual más adelante descubres que te hace falta con urgencia un personaje más en ese punto concreto de la historia o, que, sinceramente, la madre del vecino de tu protagonista no es especialmente importante, pero creo que para comenzar debes saber al menos lo básico sobre tus protagonistas. Más adelante le dedicaremos un mes completo a tus personajes, así que por ahora te vale con saber lo básico.

3. Dónde transcurre tu historia (World Building). No es lo mismo construir una historia alrededor de una estudiante de piano en la Bulgaria contemporánea que hacerlo sobre un esclavo romano días antes de la muerte de César. Esto cobra mayor importancia si vas a escribir tu novela situándola en un universo alternativo, para la ficción histórica y para los mundos de fantasía. Si tu historia va a situarse en un entorno especial (espacio, mundo fantástico) o incluso en una ciudad que no conoces, deberías marcar unas pautas para que todo concuerde de la mejor manera posible.

Con estos tres puntos y el resumen general de tu novela que ya has hecho debes tener una buena base sobre la que comenzar a escribir. No te olvides del número tres, porque además de ser mi número favorito aún tiene mucha magia por repartir que veremos el próximo día, cuando nos centremos en las tramas propiamente dichas.

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