Cómo (re)aprovechar una agenda para ser más creativos

Una agenda. Mil posibilidades.
Una agenda. Mil posibilidades.

Esta es una entrada que no debería estar aquí. en realidad, yo venía a hablar de mi libro de otra cosa, pero a veces se me ocurren ideas un poco locas y este post es un buen ejemplo de ello. Para contaros la historia debo retroceder a este verano, cuando un amigo me regaló la que va a ser mi agenda durante 2017. Una agenda muy mona, eso es indudable, pero que tiene algo con lo que no contaba:

Es una agenda escolar.

¿Eso qué significa? Pues significa que empecé a utilizarla el pasado septiembre y que sólo tendré agenda hasta agosto. No pasa nada, que no cunda el pánico, esto lo arreglamos en un momentito de nada. A ver, hay tiempo de sobra de aquí a agosto, eso es verdad, pero como la paciencia no es un bien que abunda en mi familia (lo queremos todo ya, ahora) me he ido a la opción más fácil y cómoda.

Esto es, comprar una agenda nueva.

Por supuesto, voy a seguir utilizando mi agenda monísima porque me encanta, la amo y la adoro, pero me hace sentir mucho más segura (ejem) saber que tengo esta otra agenda esperando en el cajón unos ocho meses de nada. Ejem, de nuevo. Tampoco me pesa mucho en la conciencia porque la agenda que he comprado la regalan este mes con la revista Glamour y es así de resultona.

agenda 2

Tiene una hoja por día, tiene un tamaño medio, es bonita y agradable al tacto. Por tres euros la agenda más la revista poco más se puede pedir, la verdad. Estaba la mar de contenta con mi compra y ya la iba a meter en el cajón cuando me dio por empezar a manosearla. Y aquí, amigos, fue cuando mi cabecita loca empezó a pensar.

Porque ¿no os parece una pena desperdiciar tal cantidad de hojas? Es decir, hasta el 1 de septiembre de 2017 faltan muchos, muchos días y me da pena desaprovechar más de la mitad de la agenda, aunque haya sido tan barata. La solución ha sido darle una vida creativa y llevar en estas páginas una especie de Diario de Ideas, una manera de obligarme a mí misma a escribir algo a mano con lo que empezar a despertar mi creatividad, una de las cosas que me he propuesto hacer en este nuevo año que empieza en breve.

Aún no tengo muy claro qué es lo que voy a hacer exactamente ni cómo lo voy a enfocar, pero tengo bastante ilusión puesta en este proyecto. Escribo muy poco a mano (lo sé, es una vergüenza pública) por lo que obligarme a escribir aunque sea una página mediana cuidando mi caligrafía no me va a venir mal. Además, es a mano como mejor desarrollo las ideas de modo que sea cual sea el resultado creo que va a ser algo positivo para 2017. Ideas locas, desarrollo de otras, pequeñas viñetas de historias que tengo (casi) terminadas… ¡Las posibilidades son infinitas!

Creo que es mejor utilizar una agenda que una simple libreta por la sensación de estabilidad que proporciona ver cada día de la semana e ir viendo cómo va progresando a lo largo de los meses. Si se me diera bien dibujar (que no es el caso) incluso me plantearía hacer alguna que otra decoración, pero me temo que me voy a tener que conformar con dibujar algún que otro corazoncito ocasional.

También me parece una gran idea para reaprovechar agendas antiguas que siempre se quedan por utilizar. Ahora no tanto, pero hace unos años, cuando regalaban agendas con casi cualquier cosa, recuerdo que al final tenía dos o tres amontonadas que utilizaba para tomar notas de manera discontinua y al final acababan en la basura a medio utilizar. En cualquier caso, podéis utilizar cualquier agenda que tengáis a mano aunque esta me parece bastante genial por tamaño y diseño, y encima es barata.

¿Os animáis a llevar este Diario de Ideas? ¿Os apuntáis a esta locura?

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